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Valor Liberatorio del finiquito

Artículo elaborado por el Graduado Social Javier, experto en Derecho del Trabajo y Seguridad Social trabajando en Valencia.

Tenía ganas de hablar de un tema que genera bastante controversia en las relaciones laborales, y no es otro que la firma o no firma del finiquito y de los efectos que puede tener a la hora de extinguir el contrato.

Cuantas veces nos habremos encontrado en la situación de un trabajador que ha firmado un finiquito, en el que se desglosa las cantidades proporcionales que debe percibir hasta ese mes, así como vacaciones o pagas extraordinarias que hubiere generado en caso de no haberlas cobrado ya, o a veces, incluso ni eso, y que una vez superado ese miedo escénico que le tiene todo trabajador a su empresario, bien sea por las presiones que le da o las mentiras de que si no firma no cobra el paro, se va a un abogado o graduado social y este le dice que ni ha cobrado lo que le correspondería por su categoría profesional según lo que establece el Convenio, y que el despido disciplinario que le han realizado es totalmente improcedente porque la carta sólo pone excusas y está plagado de defectos formales.

Ahora bien, surge la duda en el trabajador, ¿puedo o no puedo demandar? la respuesta es rotundamente sí, puesto que la firma del finiquito no implica un valor liberatorio como tal, sino que para que realmente se produzca un valor liberatorio en la fecha de la extinción, el trabajador debe conocer cada detalle de todos los conceptos que se le adeudan hasta la fecha, y la empresa en el finiquito no le va a decir que le deben diferencias salariales por su categoría, faltaría más, por lo que el finiquito sólo implicaría como un recibí de las cantidades que figuran en ese documento, pero no de que no se pueda reclamar por diferencias salariales que no vengan contenidas en él o reclamar una posible indemnización por despido improcedente, ya que ni el finiquito, ni la firma de la carta en ningún caso implican conformidad con el despido.

¿Y esto es así porque lo digo yo?, pues no evidentemente, la respuesta nos la proporciona nuestro querido tribunal supremo y nos deja como sentencia ilustrativa la sentencia de 26/02/2013 en la que nos dice porque el finiquito no tiene un valor liberatorio.

“1) No hay transacción, porque no hay concesiones mutuas entre las partes para evitar el pleito, pues el empresario no ha efectuado ningún abono en concepto de indemnización por despido, ni ha hecho ninguna otra concesión que pueda tener esa finalidad, se ha limitado a abonar los conceptos retributivos adeudados por el trabajo ya realizado, que es lo que registra el finiquito.

2) No hay desistimiento, porque el contrato ya se ha extinguido por la decisión empresarial de despedir, por lo que la manifestación del trabajador solo podría verse como una conformidad posterior con esa decisión.

3) Por la misma razón no hay mutuo acuerdo, ya que el efecto extintivo es anterior a la eventual aceptación del trabajador del despido en el finiquito.

En estas condiciones la manifestación del trabajador incluida en el finiquito tiene solo un contenido abdicativo de renuncia a la acción del despido que resulta contrario al art. 3.5 del ET .”

Las conclusiones que podemos sacar de estos principios, es que, el empresario debería especificar la indemnización que corresponda al trabajador por su despido, así mismo en el finiquito debería especificar qué cantidades le debe, no sólo por vacaciones u horas extras, sino también diferencias salariales que pudiera haber en su categoría. Además deben haber concesiones por ambas partes con el objeto de evitar un futuro pleito, es decir, ambos son conscientes de que pueden existir controversias al finalizar la relación laboral y ambas partes con el fin de evitar un conflicto judicial, tratan de llegar a un acuerdo, siendo consciente el trabajador de poder rebajar sus pretensiones para no dilatar el proceso, esto se suele hacer a través de un documento denominado acuerdo transaccional que en otro artículo explicaremos más adelante en que consiste y que requisitos debe reunir.

Y la última conclusión que extraemos de esta sentencia es que no se puede renunciar a derechos que tiene el trabajador por ley o por convenio, esto quiere decir que, aunque se firme una nómina, o finiquito o cualquier documento que quiera hacerme firmar un empresario y que contengan derechos inferiores a los que me pertenecen, nunca serán válidos ya que son irrenunciables.

Por lo que a modo de resumen, la forma más adecuada de firmar un finiquito sea poner no conforme, y aunque firmemos conforme, eso no va a implicar que no podamos demandar posteriormente, si ambas partes queremos llegar a un acuerdo, lo más conveniente es firmar un acuerdo transaccional y posteriormente homologarlo en el Servicio de Mediación y Conciliación Autonómico correspondiente, de esta forma también conseguiremos que las cantidades que se perciban en el Despido queden exentas de tributar en el IRPF, y el empresario de este modo se asegura dar por finiquitado al trabajador y nada más le tiene que pedir ni por despido ni por cantidad.


Sobre MCLawAprendiz

Graduado Social experto en Derecho del Trabajo y Seguridad Social y Poeta fundador del Proyecto Raplaboral "Escucha tus derechos", si quieres conocer tus derechos, yo te los transmitiré a través de la música, sígueme en facebook para conocer mi poesía y estar al día de la actualidad.

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